lunes, 24 de agosto de 2009

24.08.09

Me hundí en el naufragio de sus ojos
Me perdí en el perfume de sus manos
Miré sus ojos… los mismo de siempre con el toque de dulzura, desesperanza y soledad
Con las mismas dolencias, con los mismos vacíos
Aun no sabe si es que exista, pero ella lo siente…
Se ve en el espejo y no logra comprender…
¿Dónde se perdió?
¿Dónde quedo aquella niña que quería crecer?
Quien hizo la maldad… de condenarla a vivir
Ella tiene lo que quiere, ella se miente y se va a dormir
Ella despierta con un nudo en la garganta, con lágrimas en los ojos
Y juega la dulce mentira del buen vivir
Ella se debate entre hacer, querer y dominar
Ella no sabe que decir…sus palabras son tan… incrédulas
Ella ve el reloj… es como si fuera dos personas,
Una la domina, otra la eleva, las dos la tiran, la pisan, la destruyen
Difícil creer que a ella le guste vivir
Difícil creer que ella sepa que es amor…
Como amar si… nisiquiera se ama a ella misma
“si yo no me amo ni me respeto, como crees que le seré fiel”
Frase celebre, denotando la absurda realidad
Ella sabe quien es, sabe que no es y sabe que es lo que es y lo que no es también lo es
Se mira al espejo, no logra comprender como fue que llego a ese punto
La embriaga el deseo, la domina el placer
La destruye el recuerdo, la soledad, el vacío
¿Y que más quiere?
Tiene familia, tiene amigos, trabajo, escuela, una persona a quien amar y quien la ame…
¿Que más quiere…?
Las únicas palabras que se le antoja decir es:
“vamonos ya no quiero pensar, no quiero mirar, solo quiero grita, que quien haya sido el cobarde de dejarme aquí… algún día tendré la suficiente fuerza, el suficiente valor... para ya no estar y desafiar lo que alguien impuso”

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